webinario “Desafíos y oportunidades en la protección de derechos de la niñez y adolescencia ante el COVID-19” se desarrolla exitosamente

webinario “Desafíos y oportunidades en la protección de derechos de la niñez y adolescencia ante el COVID-19” se desarrolla exitosamente

Este viernes 19 de marzo, las organizaciones Fundación Silencio (FUNDASIL), Asociación Salvadoreña de Ayuda Humanitaria ProVida, fundación CINDE, Servicio Social Pasionista, Fundación de Apoyo Familiar (FUNDAFAM), Fundación Ayuda Contra la Drogadicción (FAD), Asociación Intersectorial para el Desarrollo Económico y el Progreso Social (CIDEP), Asociación de Pediatría de El Salvador, FESPAD y la Asociación de Desarrollo Voces de Madres de Niñas, Niños y Adolescentes con Discapacidad (ADVMES) , todas con el objetivo en común de velar por el cumplimiento de los derechos de la niñez y adolescencia, desarrollaron el webinario denominado “Desafíos y oportunidades en la protección de derechos de la niñez y adolescencia ante el COVID-19”.

 

Dicho foro virtual, contó con la presencia del Procurador Adjunto de Niñez y Juventud de la Procuraduría General de la República, Ulises Rivas; el Presidente de la Asociación de Pediatría de El Salvador, Dr. Luis Guillermo Castaneda; la Directora de la Maestría en Evaluación y Política Educativas de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, Pauline Martin y la Especialista en Desarrollo Territorial, Iliana Segovia. Todas y todos ellos, expertos en temas de vital importancia para el desarrollo de la niñez y adolescencia, quienes brindaron un panorama más claro sobre la situación actual de las niñas, niños y adolescentes ante las consecuencias que ha traído consigo el COVID-19 en el país.

 

El moderador del webinario y encargado de Incidencia Política en Fundasil, Francisco Carranza, manifestó que el objetivo principal del webinario fue analizar las respuestas, desafíos y oportunidades de las instituciones del estado que integran el Sistema Nacional de Protección de la Niñez y Adolescencia, ante las realidades que están y estarán enfrentando las niñas, niños y adolescentes durante y después de la pandemia del COVID-19, específicamente en cuatro temáticas particulares: la protección frente a las violencias, salud, educación y desarrollo local.

 

El encargado del punto de la protección frente a las violencias y derechos humanos, fue el Procurador Adjunto de Niñez y Juventud de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, Ulises Rivas, quien presentó los retos con los que cuenta la institución para brindar la ayuda necesaria en casos de violación de los derechos humanos. “Otro contexto que sí nos preocupa desde la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), es la situación de salud, pero por desprotección que pueden tener nuestras niñas. Estamos hablando específicamente de niñas que en el marco de esta pandemia han sufrido violencia desde física y sexual en su comunidad, en sus hogares, en el seno de su familia”, manifestó Rivas.

 

Ante estos casos, el Procurador presentó datos alarmantes manifestando que solo en los primeros cuatro meses del presente año, fueron inscritas 159 niñas en controles prenatales y 136 fueron atendidas por partos, todas ellas rondando entre los 10 a 14 años de edad. “Lo más preocupante es que estas niñas van a dar a luz y nosotros no vemos tantas condenas de responsables de haber abusado sexualmente de estas niñas”, agregó el Procurador Adjunto.

 

Asimismo, Ulises Rivas, se refirió al caso de la niña fallecida en un centro de salud de Aguilares, la cual tuvo un pronunciamiento del Ministro de Salud, Francisco Alabi, quien manifestó que la niña tuvo complicaciones de salud por brindarle atención etnopráctica, información posteriormente desmentida por la madre de la niña. Sobre este tema, el procurador en representación de la PDDH afirma que “les preocupa que el Ministerio de Salud deja en especie de desprotección por no atención a otras enfermedades que no sean COVID, porque la niña, al parecer, murió por un broncoespasmo, según las autoridades de salud de la localidad, pero un broncoespasmo entiendo yo que es tratable y por estar enfocados en la pandemia del COVID, murió lastimosamente una niña de no más de ocho años. Nos preocupa”, agregó.

 

Del mismo modo, Rivas se pronunció ante el caso de las 22 niñas, niños y adolescentes que fueron contagiados de COVID-19 en el Complejo de Integración Social (CISNA) y aseguró que las investigaciones pertinentes ya se encuentran en marcha. “Ya hicimos las investigaciones y solicitamos a las autoridades responsables que nos informen porque además de que están contagiados de COVID los chicos del CISNA, también está el personal que trabaja cuidándolos a ellos y les han puesto jornadas de 21 días sin salir de licencia. Entonces a nosotros nos preocupa porque aparte de que no se cuenta con las medidas de bioseguridad y equipo de seguridad necesario para prevenir contagios de COVID en los empleados, los adolescentes que están en el ISNA y el CISNA están resultando contagiados”, dijo.

 

Por último, el Procurador enfatizó que el mayor desafío para el estado es conocer cómo se va a proteger a las niñas, niños y adolescentes que están en resguardo ante la pandemia. Por lo que Ulises Rivas, agregó lo siguiente, “eso hay que tratarlo, hay que ver como se supera, pero no se va a superar si las autoridades encargadas en las diferentes áreas que he mencionado no aceptan recomendaciones y eso es lo que nos preocupa porque desde la Procuraduría para la Defensa de los Derechos humanos lo que hacemos son recomendaciones para que se enmienden las decisiones un poco temerarias que se puedan tomar y se protejan los derechos fundamentales de las niñas, niños y adolescentes”.

 

Por otro lado, el encargado del área de salud fue el Presidente de la Asociación de Pediatría de El Salvador, el Dr. Luis Guillermo Castaneda, quien presentó diferentes estudios que explican la afectación, desde el punto de vista médico, que puede tener el COVID-19 en la niñez. “Como dijimos, la situación de los niños es escaza, pues básicamente hay pocos casos de coronavirus y usualmente cuando los hay, estos tienen sintomatologías leves” informó. Del mismo modo agregó que “la mortalidad global en general del COVID en los adultos es de 5.3% y si en el contexto de eso metemos a los niños, la mortalidad es ínfima, es 0.0001%”.

 

Sin embargo, según el Dr. Castaneda, el hecho de que el COVID-19 no suela tener una afectación alta por síntomas en la salud de las niñas y niños, no significa que no haya consecuencias graves derivadas del mismo en el contexto nacional. Uno de los principales problemas mencionados por el Dr. Luis Castaneda, es la falta de acceso a la salud para la niñez. “La enfermedad ha causado una reorientación o una redistribución de la forma en que el sistema de salud estaba atendiendo a sus pacientes y se les da prioridad, obviamente a las personas enfermas por coronavirus, pero se descuidan otras áreas de la atención y esto puede llegar a consecuencias gravísimas para los niños. En especial el acceso a la salud se ve representado en la caída de la cobertura de los programas de vacunación, donde vemos un potencial resurgimiento de las enfermedades prevenibles por vacunas”, mencionó.

 

Asimismo, agregó que mitigar las enfermedades prevenibles por vacunas ha sido uno de los mejores logros en el país, ya que gracias a esto se han salvado muchas vidas. “La vacunación se ha mantenido efectiva gracias a la constancia en mantener a los niños con unas coberturas altas, pero esta epidemia ha puesto en riesgo esta situación, precisamente porque las personas al no tener acceso a la salud o tener miedo de salir de sus casas o estar confinadas por la restricción de movilidad por la ley de cuarentena, no pueden cumplir la vacunación de sus hijos y ponen en riesgo, atrasando los esquemas de vacunación, y exponiéndolos a enfermedades potencialmente fatales para los niños, tal es el caso del sarampión y la polio (poliomielitis)”, recalcó el Dr. Castaneda.

 

Del mismo modo, mencionó entre los riesgos en el área de salud se encuentran la violencia en contra de la niñez y las mujeres en los hogares, el impacto deletéreo en el continuo de la educación por la deserción escolar y la falta de acceso a los sistemas de apoyo y nutrición en los centros escolares, el aumento de la pobreza y la seguridad alimentaria y la orfandad y la desintegración familiar producto de la mortandad de los adultos que impactará en las familias. Finalmente, presentó un resumen de un documento presentado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), titulado “Efecto del Covid en la niñez”, donde se delimitó el impacto del covid en la niñez en tres áreas: el efecto propio del virus, el impacto económico de la mitigación y el efecto a largo plazo en las metas del desarrollo sostenible que en el futuro conducirá a la pobreza, exacerbación de crisis de aprendizaje, amenaza a la salud y riesgo a la seguridad infantil.

 

Posteriormente, se contó con la ponencia de la Directora de la Maestría en Evaluación y Política Educativas de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, Pauline Martin, quien expuso sobre el derecho a la educación a las niñas, niños y adolescentes y cómo este está siendo afectado por la pandemia. “Una emergencia de este tipo, pone en evidencia las deficiencias que ya existían en el ámbito de la educación y vamos a ver que se van agudizando porque bajo condiciones extremas de estrés no pueden responder”, manifestó la Directora de la Maestría en Evaluación y Política Educativas de la UCA.

 

Como parte de los problemas existentes antes de la pandemia, Pauline, presentó tres aspectos fundamentales que se encuentran deficientes en el sistema educativo, iniciando con la asistencia a los centros escolares, donde mencionó que para el año 2006 se manejó una tasa de cobertura escolar de más del 90% en educación básica en todo el territorio nacional, el cual disminuyó a 82% en el 2019. El segundo aspecto deficiente mencionado fue el ambiente educativo, que abarca la infraestructura de los centros escolares, material adecuado, acceso a bibliotecas, apoyo psicológico y demás recursos que deben estar en las escuelas. Por último, como tercer aspecto mencionó a las y los actores que se involucran en la educación, es decir los roles que toma la familia, la comunidad, etc.

 

Ante estos datos, Pauline, recalcó que los problemas que se tienen durante la pandemia en el ámbito educativo, son problemas históricos en un país pequeño que a la fecha siguen sin resolverse. “Nos preocupa la posible deserción y la falta de atención a algunos sectores más vulnerables, por ejemplo, niños y niñas con discapacidad, las niñas por supuesto, los jóvenes en edad de trabajar que puede ser más fácil decir mejor me voy a dedicar a trabajar y no ha estudiar, las escuelas rurales, multigrado, unidocente, donde un docente que atiende a muchos grados y no va a poder atender a todos sus grupos” señaló Martin.

 

Del mismo modo, Pauline explicó que los procesos de educación fueron trasladados a los hogares inculcando el apoyo de las familias al aprendizaje de la niñez y adolescencia de manera repentina debido a la pandemia y que “es preocupante como las familias pueden sobrellevar ese proceso, la falta de tecnología o acceso a la tecnología o a tecnologías adecuadas para atender esos procesos de aprendizaje”. Sin embargo, según la panelista, se ha descubierto que a pesar de que haya una insatisfacción por el nuevo modo de operación escolar, las familias han aprendido la importancia de la escuela en la sociedad y la importancia de dar la atención adecuada a las niñas, niños y adolescentes y con ello detectar casos de abuso o simplemente dar un ambiente positivo para motivar al aprendizaje de las y los mismos.

 

Por útlimo, pero no por eso menos importante, se presentó el área del desarrollo territorial a cargo de la Especialista en Desarrollo Territorial, Iliana Segovia, quien resaltó desde un inicio la relevancia del desarrollo territorial durante y después de la pandemia, debido a que las acciones que afectan directamente a la niñez y adolescencia se llevan a cabo dentro de los territorios donde las niñas, niños y adolescentes se desenvuelven diariamente. “En los datos oficiales, que aun también pueden ponerse en duda por los subregistros, ya denota como de enero a abril de este año hubo alrededor de 3,644 casos recibidos a nivel del CONNA en el que se denunciaron situaciones de violencia y esos casos ¿en donde sucedieron? Sucedieron en los territorios” afirmó Iliana.

 

Según Iliana Segovia, en esta crisis derivada de la pandemia del COVID-19 se vuelve más visible la brecha sectorial presente en los territorios, es decir, la brecha de salud, educación, medio ambiente, economía, seguridad, acceso al agua, entre otras. Asimismo, menciona que durante la pandemia se volvieron más visibles los niveles de violencia que la sociedad y que el estado ejercen sobre la niñez y adolescencia expresando que “entonces como de estos 3,644 casos, presuntas víctimas son alrededor de 4, 353 niños, niñas y adolescentes y con posibles amenazas y vulneraciones son alrededor de 5,183. Esto debe de causarnos no solo pena, nos debe de dar vergüenza absoluta de que somos un país altamente violento contra la niñez y la adolescencia”.

 

Además, Iliana Segovia, aseguró que la relación entre los derechos de la niñez y adolescencia y el desarrollo territorial es bien estrecha, debido a que el desarrollo territorial obliga e invita a los tomadores de decisión a tomar medidas desde la realidad local, lo cual en el contexto de la pandemia en el país, se vio limitado por la toma de decisiones centralizadas, que no permitieron una activación rápida del sistema de protección. “En el contexto COVID,  yo me atrevería a decir que la situación de violencia para la niñez y la adolescencia, aunque no hay registro y evidencia en este momento, dado el confinamiento, son situaciones que se deben de haber elevado entre los diferentes tipos de violencia, ¿por qué razón? porque en el confinamiento usted está viviendo con el victimario y en este caso no hay oportunidad de denuncia y esas situaciones de subregistro, de no registro y de no denuncia, permiten la vulneración directa de esos derechos” agregó Iliana.

Ante esto, la panelista y experta en desarrollo territorial, explicó que hablar de desarrollo territorial, es hablar de política pública a corto, mediano y largo plazo. Sin embargo, según Iliana, El Salvador no está preparado para desarrollarlas a corto, mediano y largo plazo, debido a que “nos volvemos activistas cada tres años y cada año para promover candidatos a nivel municipal, legislativo y cada cinco años para el ejecutivo y eso nos permite desorientarnos para poder tocar lo que efectivamente es importante y prioritario en el país, que tiene que ver con política pública y presupuestos”.

 

También, Iliana, resaltó la importancia de considerar la planificación como un elemento importante para el complimiento de derechos de la niñez y adolescencia, el marco del COVID-19 en el país. Todo esto, debido a que antes de la pandemia, los presupuestos locales carecían de enfoque de derechos a la niñez porque no existe una designación específica para niñez y adolescencia en los diferentes ámbitos del desarrollo humano.

 

Finalmente, las y los panelistas brindaron sus posturas ante las respuestas brindadas por las instituciones del estado para la protección de derechos de la niñez y adolescencia durante la pandemia del COVID-19 y presentaron los desafíos que puede presentar la nueva normalidad en la garantía de derechos de las niñas, niños y adolescentes en el ámbito de derechos humanos, educación, salud y desarrollo territorial. El webinario se transmitió por medio de zoom y de facebook live alcanzando en ambas plataformas, en  un público de aproximadamente 170 personas.

 

Puedes sintonizar el webinario completo,  denominado ““Desafíos y oportunidades en la protección de derechos de la niñez y adolescencia ante el COVID-19” a través del siguiente link de su transmisión en facebook: https://www.facebook.com/francisco.carranza.7524/videos/10157854364221715/

Deja tu comentario

Your email address will not be published.