Comité para la Prohibición del Castigo Físico y Trato Humillante pide reformar Artículo 38 de LEPINA

Comité para la Prohibición del Castigo Físico y Trato Humillante pide reformar Artículo 38 de LEPINA

El pasado 25 de abril, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Lucha contra el Maltrato Infantil, el Comité para la Prohibición del Castigo Físico y Trato Humillante que está conformado por diferentes organizaciones e instituciones que velan por los derechos de la niñez y adolescencia, hizo un llamado a la Comisión de Familia de la Asamblea Legislativa para hacer efectiva la reforma legal del Artículo 38 de LEPINA y el artículo 215 del Código de Familia para la prohibición expresa del castigo físico y trato humillante.

Dicha acción nace del trabajo directo que las organizaciones e instituciones que conforman el Comité, tienen con la niñez y adolescencia, ya que cuentan con cifras alarmantes donde se evidencia una grave violación a los derechos de las niñas, niños y adolescentes, el cual no debe ser permitido. Según las estadísticas del Consejo Nacional para la Niñez y Adolescencia (CONNA), solo en el año 2018 se registraron 10,030 presuntas amenazas o vulneraciones al derecho a la integridad personal, la cual comprende la integridad física, psicológica, moral, emocional, sexual y cultural; de donde se identificaron 12,284 niñas, niños y adolescentes afectados.

Cabe destacar, que la reforma del artículo 38 no busca prohibir a las madres o padres de familia educar o guiar a sus hijas e hijos, sino más incitar a orientar sin violencia. “Los padres tenemos la responsabilidad de educar a nuestros hijos e hijas, pero no tenemos el derecho de abusar de ellos. Una de las causas por las que tenemos que trabajar es que si queremos cambiar la violencia en nuestro país, tenemos que empezar a educar en una forma diferente, entender que podemos resolver cualquier situación que nos afecta hablando y razonando” enfatizó Mayra de Alejandro, directora de Fundasil.

Es por ello que el comité propuso como alternativa la implementación de la Disciplina Positiva, la cual implica educar a la niñez con amor, respeto, comunicación y demás valores que forjan al niño y la niña para ser personas de bien, sin necesidad de aplicar violencia física o psicológica, debido a que éstas solo generan consecuencias negativas en el desarrollo de los mismos. “Esta alternativa implica que los niños y las niñas deben de ser respetados porque son personas porque así como a nosotros los adultos no se nos pega, y nos afecta o nos impacta cuando otro adulto golpea a otra persona, lo mismo es para ellos. Lo que pedimos es que para educar a los niños se debe utilizar una disciplina diferente que implica poner límites, dar orientación y entender el desarrollo del niño”, reiteró la directora de Fundasil.

La Disciplina Positiva cuenta con diferentes pilares que la hacen el modelo ideal para educar a la niñez y adolescencia correcta y efectivamente. Dichos pilares son la resolución de problemas, es decir, comunicarnos de manera respetuosa y motivadora, ya que con el respeto mutuo es más fácil llegar a la solución de problemas; entender como sienten y piensan los niños, es importante comprender los sentimientos y la forma de pensar de las niñas y niños, ya que son seres humanos que razonan y comprenden situaciones; brindar calidez, tratar a la otra persona como un igual, sin alzar la voz y con palabras que la niña o el niño entiendan y los hagan razonar; brindar estructura, es decir, ser amables y firmes al mismo tiempo, y por último, identificar objetivos a largo plazo, ya que es importante generar una base de confianza en la niñez para que salgan adelante.

 

 

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